sábado, 7 de enero de 2012

Semáforo

En uno de esos momentos amargos cuando acabas de pelear con la persona que quieres y después de eso tienen que regresar juntos en el mismo auto. Mientras yo veía por la ventana pensando "¿qué putas?" el sonido del estéreo agravaba el silencio incómodo entre nosotros. Puso "su música", la misma que sabe que tanto me desagrada y, aunque el volumen era considerable, estoy segura que él no iba escuchando un carajo de la canción.
Una madrugada fría; ya íbamos de regreso a la fiesta sosa que propuso, para pasarla aun más aburrida y lo peor: sin una gota de alcohol.
Ya a unas cuadras antes de arribar, nos encontramos con un auto estacionado en plena avenida con la señal en rojo. Tuve que bajar la ventana para escuchar mejor, la alarma estaba encendida y las calaveras prendían intermitentes en rojo y amarillo. El ruido del carro mataba la serenidad nocturna. Sin explicarme bien la situación, a unos pasos observé a un hombre alto, semicalvo, en notable estado de ebriedad, azotando la frente contra un poste y clamando con las manos no sé cuántas mentadas. Reí, olvidé por completo mi situación para mofarme de la de él. "Si yo la estoy pasando mal, imagínate ese cabrón."
Después de eso, la incomodidad del pleito se volvió amena.

domingo, 1 de enero de 2012

Propósitos de año nuevo 2012

Propósitos de año nuevo 2012 (y pobre de mí donde no me obligue a cumplirlos)

1) Ser responsable de mi felicidad en todo momento.
2) Hacer lo que se me dé la regalada gana. (Por y para mí. Reír hasta llorar, llorar hasta vomitar. Pensar hasta sentir, sentir hasta que muera. Amar más. Ser vale-madres hasta que duela. Tener marcas y cicatrices "It's only after we have lost everything that we are free to do anything")
3) Ser automotivo para hacer las cosas bien y hacer aun mejor las cosas mal.
4) Que los insomnios sean por fiestas alucinógenas, no por angustias y desamores.
5) Leer.
6) DISFRUTAR sin remordimientos. (Al diablo las reglas, lo apropiado, los tabúes, los complejos y los miedos. Recuerda "Fear is the mind killer"; que mis carcajadas y gritos se escuchen en cada recoveco del universo)
7) Hacer más y mejor fotografía. (Ser "profesional")
8) Escribir algo que valga la pena por lo menos una vez al mes.
9) No desperdiciar amabilidad y cortesía con los ingratos y maleducados. (Más no caer en su juego, seré más educada)
10) Decir "gracias" cada día por algo aprendido o recordado.
11) Ser fuerte sin aguantarme nada.
12) Comer lo menos posible, tomar 4 L de agua diario.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Carta al año viejo

Querido 2011:
Quince días más y te acabas. Se suponía que serías mío y me fallaste; definitivamente no fuiste el mejor año de mi, ya promedia, existencia.
Te agradezco que mi familia siga completa y que me diste a Gonzalo Gómez como lo más preciado, pero fuera de eso ¡¡apestas!!. No te extrañaré ni poquito.
Espero que el 2012 sea más grato, que mi paciencia regrese, que la felicidad me reine y que el éxito me ahogue. Porque tú, con tus jugadas chuecas, me dejaste en la calle. Eso sí, muy bien acompañada. En fin, qué bueno que no hay manera de que vuelva a toparte.

Gracias por pasar y no dejar que junto contigo me cargara la chingada.



Atte. Alecita Grinch



martes, 15 de noviembre de 2011

¿Quién?

¿Quién se llevó la vida feliz que tenía apenas hace algún tiempo? ¿Quién hace robo hormiga de mi inocencia? ¿Quién mitiga la sorpresa? ¿Quién quita mis ganas y mi aprecio? ¿Quién hiere mi sensibilidad y mata mi fe? ¿Quién me regala el sueño por las tardes y me ahoga en incertidumbre por las noches? ¿Quién dejó abiertos mis lagrimales? ¿Quién me inyectó apatía y me alimentó de amargura? ¿Quién me arrebató la convicción? ¿Quién me volvió sobria? ¿Quién me convenció de dejar de divertirme en la noche para llegar a dormir? ¿Quién me quitó la venda de la confianza y me abrió los ojos con engaños? ¿Quién me envenenó con la verdad de sus defectos? ¿A quién le pago el rescate de mis sueños secuestrados? ¿A quién le debo tanto rencor? ¿Quién mutiló mi familia y violó la ternura? ¿Quién me contagió de indiferencia? ¿Quién enamoró y lastimó mi soberbia? ¿Quién me abandonó?


Fui yo.

jueves, 11 de agosto de 2011

Pusilanime

Y así como si nada lo vi, frente a mí. Recargado en su carro rojo, nuevo, acabadito de salir de la agencia, pinche mamón. ¿Cómo se atrevió? Habían pasado dos años y lo más que había hecho por mí era... Nada. Y ahora se aparecía el hijo de la chingada para erizarme hasta el último poro de la piel con su pinche sonrisita de galán de secundaria de gobierno. Pinche naco. Pero ¿qué podía hacer? Si mi reacción fue la de una india deslumbrada, la verdad es que me estaba muriendo por dentro. Una sensación de esas horribles, horribles, de eso que te dan ganas de tirarte pecho tierra na más para que no vea la cara que pones, pero no lo haces porque las pinches rodillas no te responden. Y tu cerebro lo único que procesa es un "putamadreputamadreputamadre".
-¡Hola! a ti es a quien ando buscando.
Alcanzo a pensar: ya sé pendejo, no veniste a mi edificio na más porque sí.
-¡¡Pablo!! ¡Qué onda! ¡Qué gusto verte!
-¿Cómo estás chaparrita? Ya tanto tiempo sin verte. Te extrañaba.
Y en eso, ¡zas! el wey baja la mirada y me recorre enterita, es cuando me cae el veinte de que estoy en pants, tenis y la playera más holgada que tengo, sin bra abajo y lo peor... Con los pelos parados y la cara lavada. Ya sé, jodida jodida, pero no te burles todavía, que esa no fue la peor parte. Total pues el cabrón na más fija la mirada en la banqueta para disimular su pinche jeta de que de plano me vio pal perro. ¡Hijo de la..! Pero sí, me agarró en las peores, y que me ardo. Pues saqué el cobre, me hice la digna y a tirarle veneno, no me iba quedar en la misma postura de india pisoteada, no, no. Tenía que bajarlo a mi nivel y borrarle ese pinche brillito en los ojos.





domingo, 3 de julio de 2011

Provocación

Caminando en Reforma a la altura de Garibaldi, me encuentro con el cadáver de un gatito; miro alrededor en busca de algo que me explique cómo llegó ahí, pero no encuentro nada. Sin mayor contexto y con una mezcla de desconcierto y morbo, saco mi celular, apunto y disparo, sin detenerme un segundo a considerar cualquier posible conocimiento fotográfico que poseo.
Una foto espontánea, sin mayor planeación ni análisis de la escena. Sencillamente la tomé porque fue mi reacción ante aquel desolador cuadro. No duró más de 10 segundos desde que encontré el gato y saqué mi celular, cuando hice una reflexión: ¡qué cruel puede llegar a ser la ciudad! ¡Malditos sean quienes han pasado a lado del gato y lo hayan ignorado!

Después de eso, guardé mi celular, me di la vuelta y seguí rumbo, actuando igual que cualquier maldito cruel citadino.

viernes, 22 de abril de 2011

Deseo

Deseo que lo que amo se muera:
Para no sentirme responsable de mi descuido.
Para que en las noches no me pegue la culpa de ignorarlo.
Quiero que se pudra todo lo que adoro, que sea rápido para no sufrirlo.
Anhelo quedarme sola:
Libre de vivir mi tragedia sin perjudicar a alguien.

Ser la única protagonista de mi poca felicidad y mucha desgracia.
Quiero dejar de sentirme egoísta y serlo. No compartirme.
Y que por fin mi asco y apatía se derramen sin límites de cariño, compasión, amor y respeto.
Quiero que todos ardan y quedarme con cenizas sin llorarles.
Sólo entonces seré tan infeliz como lo deseo.