domingo, 15 de noviembre de 2009

Quiero lo lindo

Quiero un vestido largo, de seda y crepé color hueso, que tenga una caída de lado, un moño a la altura de la espalda baja, que lleve las mangas caidas hasta los hombros. Quiero un collar de perlas auténticas y que mi cabello esté esponjado adornado con una corona de Gardenias. Usar guantes cortos y una estola de plumas finas. Quiero estar descalza y que mis pies sangren al bailar sobre esmeraldas finamente cortadas. Y luego caminar en el empedrado frío del patio de una iglesia colonial. Quiero subir hasta el campanario, en escaleras angostas y sin iluminación. Llegar hasta lo más alto de una torre y cantarle a la luna. Encontrarme con un hombre desnudo que me sirva una copa de vino y al beber, derramarlo por mi barbilla, que resvale por mi cuello hasta llegar a mi clavícula y entonces, el hombre detenga el camino del líquido con un beso. Quiero dormir sobre una alfombra persa y despertar en un ataúd de vitrales coloridos, abandonada en un campo y que la tormenta llegue y con sus aguas cubran mi féretro. Que un pedazo de marmol caiga sobre la caja y me libere. Entonces caminar sobre la hierba y encontrar hongos que con solo verlos distorcionen mi percepción haciendo que todo parezca un sueño. Y la superficie donde estoy parada sea crema batida de un pastel en el que patino. Toparme cerezas gigantes y rodar con ellas. Caer del pastel y encontrarme sobre un espejo infinito, quiero correr sobre él, correr kilómetros y kilómetros, hasta que mis pies sientan ácido. Detenerme y ver como me derrito, fundiendome en el espejo. Quiero entrar a un mundo donde todo sea de luz, montar un gato blanco que me enseñe a leer, hablar y pensar al revés. Llegar hasta un árbol del que cuelgan bebés dormidos. Escalar hasta lo más alto del tronco y encontrar un nido de mariposas, recostarme y ver el sol negro en el cielo. Quiero dormir cobijada por las alas de una mariposa violeta y que con sus antenas me acaricie el cabello.

martes, 27 de octubre de 2009

Mal Atractivo cap. 2

Esperanza y Mario

*Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

El ocaso se hacía largo, minuto a minuto el tedio de Mario aumentaba, anhelaba dejar aquella faena que consideraba deplorable pero el aquejo de sus endaudamientos no se lo permitían; lo peor era soportar la corbata.

Estaba ahí para enseñar, nada más. El señor Quintana le abonaba por esclarecer la deficiencia matemática de su hija. En miércoles era la cita puntual a las cinco de la tarde. El clima nunca variaba, las nubes no revelaban al sol. Había un vaso con agua de sabor.

Varios pensamientos funestos y de golpe brotó la presencia de Esperanza Quintana, con mirada achispada, actitud llena de garbo, un rostro un tanto infantil. Mario no podía evitar empapar sus ojos con semejante atractivo, cabello castaño lacio recogido, ojos enormes de un café común, piel rosada sin gota de maquillaje, usaba un jumper azul marino que le llegaba arriba de las rodillas y unas botas negras bastante masculinas.


Esperanza notó de inmediato la afinidad de aquel hombre jovial pero varios años mayor que ella. Sonriendo se introdujo así misma como la primogenita, en el choque de manos no se hicieron esperar las caricias disimuladas por parte de él, ambos tomaron asiento, estaban a solas.


Las matemáticas quedaron a un lado, la conversación era deleitante, los doce años de ventaja que llevaba Mario a Esperanza eran utópicos, en la realidad eran animes siameses, el tiempo no poseía el calibre debido. La platica los mareaba, reían, disfrutaban, se conocían, se complementaban. Al cabo de dos horas, se encontraban sentados a pocos centímetros uno del otro y las miradas estacadas, él tocaba la rodilla izquierda de la quinceañera.

Esperanza se inclinó para retirar la molesta corbata cuando Mario tomo la inciativa del beso, un beso largo y profundo, lleno de pasión y ternura, lento y rápido, maravilloso y culposo, aventurado, sinvergüenza. Tras varios minutos, se abrió la puerta de la estancia, el beso se cortó por el grito ahogado de Esperanza, quien se llevó las manos a la frente, el señor Quintana hecho una fiera observaba.

Mario quería ahogarse en el vaso de agua dulce.

domingo, 4 de octubre de 2009

Fucked up angel

Beautie with style, let the rythm play loud.
With makeup in your face and lipstick in your teeth,
You smile at me, oh! poor silly chick.
Your high heels against the wall,
your dress is wet, spilled wine.
Baby, let me lick the champagne.
When will your season come?
the weed grows on your hair,
lets smoke some pot, lets dance all night long.
Beautiful queen ivory skin, taste like gold.
Swallow more extasy, look how stars fall down.
Hey! don't die girl, please don't die.

It's a lack of education to die at climax.
Fucked up angel.
The best groupie I've seen.

sábado, 3 de octubre de 2009

Mal Atractivo cap. 1

Maite y Emiliano


*Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Caminaba Maite, con la cabeza llena de apercepciones.
Era media tarde y el tiempo no daba margen, la lluvia salpicaba las ventabas, en medio de una trifulca demencial de sensaciones cuando todo parecía nublado, fue el primer intercambio de miradas.

Maite colmada de bendiciones rancias que se esfumaron y Emiliano sin noción de lo que pasaba.

En seguida fueron presentados, fue un saludo fugáz sin pretensiones. La platica se desenvolvió livianamente: reían, brindaban, suspiraban, planeaban. Así pasaban las horas y la reunión tuvo su momento auge.

Maite deshinibida por el vino soltaba bromas de humor umbrío, todos celebraban, mientras Emiliano arrojado casi a la euforia, ya percatado por completo de la maravillosa existencia de un espíritu inconsolable y pasional dentro de aquella aristócrata de personalidad ácida y explosiva.
Incluso su imagen tenía peculiaridades violentas: piel palidísima, cabello negro ondulado hasta la cintura, ojos de miel, labios carmín al igual que las uñas. Su atavío iba en tonos purpura y gris.

Era lindo observarla, ella hacía una burla mientras los demás botaban la carcajada, entonces tomaba su copa y le daba un sorbo, examinaba plácidamente el efecto de sus palabras y cuando su ojeada llegaba hasta Emiliano, entonces coqueteaba con un guíño.


Por otro lado, Maite se encontraba cautivada aunque dudosa. Él era atractivo, de sonrisa radiante, mirada pacífica, el movimiento involuntario de sus cejas era embaucador y más aun tenía unos labios que evaporaban los sesos. La manera en que aspiraba el cigarro era sugestiva y el humo emanba, envolviendola en una completa y saciada idiotez, además de tener un aroma apenas resistible que encajaba divino con su chamarra de piel.

Cuando los asistentes estaban a un punto intolerable de ebriedad comenzó el jolgorio. La música daba la pauta, la única que permanecía parada sin bailar era Maite. Fue la oportunidad perfecta, él se acercó, la tomo de la cintura con ritmo, ambos sonrieron y se unieron en coreografía. Paso a paso, la boca y naríz de Emiliano se posaron en el cuello femenino, acentuando la respiración con erotismo.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Carta a mi amado


Amado mio:


Me mantienes contigo a base de mentiras y de engaños. De falsas esperanzas y de promesas sin cumplir. De malos entendidos y rabietas. De celos y de venganza, de flores y serenatas, de fiestas y desveladas.

Amor de mi corazón, me tienes aquí para maldecirte, para humillarte, para escupirte y luego suplicarte. Para apoyarte y para odiarte. Para prepararte un buen mole. Para amarte hasta gritar, para vestirme galante y celebrarte con mi enajenada convicción de que eres, entre todos, el mejor.

Vida mia, sí mi vida es tuya y por ti, pero no para ti. Que en mi capricho y mis berrinches me he dedicado a castrarte. En el fondo ignoro si eres felíz pero tienes una sonrisa que llega de costa a costa.

Si bien, eres el anhelo de mi orgullo, un orgullo cancerígeno. Fumo y soplo el humo en tu cara, como manera de seducirte y dañarte. Tomo mezcal en tu memoria y brindo con alegría: vivas tú, vivan tus hijos que no tendré la fortuna de conocer.

Cariño, bienaventurado eres, basto agraciado pero menospreciado por quienes quieres.

¡Date a notar! Soy tuyo, tu amigo, amante-enemigo. Me tienes en tus entrañas, me tienes, me tienes. Pero que quede claro, que si posees todo de mí, no significa que lo merezcas.

Tú, amor de mi vida, educador de mi alma, padre de mi espíritu. Mientras te has dedicado a darme todo lo que tienes, yo he dedicado a explotarte.

Angelito que eres, que la subsistencia a tu lado tiene sabor a dulce de leche, a tamarindo, a mazapán, camote, palanquetas y caramelo.

A ti dedico más mis penas que mis glorias, porque glorias solo mías.

A ti mi México adorado, a ti mi país lindo... algún día alimentaré tu alma con mi cuerpo ya fermentado, porque por ti mi elemento tiene sabor a pulque curado.

Con toda mi devoción.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Con Desprecio

Enterrando lo que no me sirve,
Enterrando lo que me pesa,

Enterrando el dolor,
Enterrando belleza.

Que lo que más me importa,
Si bien sabes no te interesa,
Que en tu memoria perfecta,
Cien ramos de rosas queman.

Enterrando palabras ebrias,
Enterrando sueños rotos,
Enterrando desvelos,
Enterrando nuestros abortos.


Que si fue ingenuidad,
Fue mi esquizofría,
Un templo que colapsará,
En tu asquerosa mediocridad.

Enterrando las sábanas,
Enterrando sollozos,
Enterrando el cadaver de mi orgullo,
Enterrando milagros.

Y sin más, voy enterrando,
Quemando lo que puedo,
Para que se pudra,
Para que alimente larvas.

Enterrando números,
Enterrando invisibles,
Enterrando tangibles,
Enterrando-Te mi desprecio.


* y hablando de larvas, que de ellas se llene tu corazón.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Lalala...


- Amo la música, lo que provoca en mí, una experiencia multisensorial. Cada día, cada momento encaja perfecto con una canción. Pensar que la vida realemente tiene soundtrack.
- Los colores, en armonía y en contraste; Rosa, verde, azul, rojo, morado, amarillo, naranja, blanco, café, negro. La ropa, el maquillaje, los estilos extravagantes. Modificar una blusa, un suéter. Botones grandes.
- Cantar “Gracias a la vida” en la regadera mientras me pongo shampoo.
- Las gomitas de color rojo, mocha blanco frío con poco hielo y mucha vainilla, malteadas de chocolate. Palomitas con chamoy, ensalada de zanahoria con crema. Pay helado de limón Light.
- El cielo con nubes o desnudo, la lluvia fina y tupida. Caminar sobre pasto húmedo.
- Hablar por teléfono al mismo tiempo que veo TV, escucho música, hago tarea y platico por MSN.
- Ir leyendo en el metro y dejar de hacerlo para observar gente rara o situaciones únicas. Viajar en metro de la Cd. De México es una experiencia vital.
- El Tommy Girl que huele justo como soy.
- Cuando no sé si lo dije en voz alta o lo pensé.
- Usar tacones y poder brincar, bailar y correr, reír con mis amigas en el baño y decirnos todos los detalles que han pasado durante la fiesta, mientras nos retocamos el maquillaje y sacarnos fotos.
- Caminar en Reforma y observar la cantidad infinita de imágenes que quedarían perfectas en una fotografía.
- Pintarme las uñas de color uva, mientras veo las noticias.
- Tener frío, titiritar y atacarme de risa.
- Que una persona que yo considero inteligente me diga que soy muy inteligente.
- Los globos con helio, los arreglos florales, una sola rosa, chocolates finos, naturaleza muerta.
- Gritar de emoción cuando el chico que me gusta me llamó para invitarme a salir.
- Y después de gritar, en seguida pensar “¿qué me voy a poner?” aunque falte más de una semana pasa vernos.

- Definir mis gustos en la música gracias a lo que mi papá me ponía a escuchar cuando era pequeña: Police, Kiss, The Motels, The Pretenders, Robert Palmer, Rolling Stones, Elvis Presley, The Beach Boys, The Beatles, etc.
- Saber exactamente qué quiero que diga mi epitafio.
- Esconderme detrás de la puerta para asustar a mi hermanito de un año.
- Ver Fight Club y saberme los diálogos de cada escena.
- Las micheladas que están de moda.
- LSDiamonds, LSDian, LSDior, LSDance, LSDios
- Intercambiar miradas con alguien y saber que está pensando justamente lo mismo que yo.
- Siempre pierdo en las votaciones democráticas en mi casa contra mi papá y mi hermano: termino comiendo lo que a ellos se les antoja y viendo películas gringas de acción.
- La gente que es taaaaaaan estúpida que cree que tú eres más estúpido que ellos.
- Reir hasta llorar; Llorar hasta vomitar.
- Bailar durante horas encerrada en mi cuarto y pasarla igual de bien que si estuviera en un reven.
- Desobedecer a mi mamá en el super cuando tenía cuatro años, perderme y pensar que ya me habían dejado sola.
- Tener mil zapatos, mil bolsas, mil blusas, mil chamarras y usar siempre lo mismo; y todavía decir que me hace falta ropa.
-Perder cosas en mi cuarto y que aparezcan meses después.
- Ser niña :] y ser Ledesma.